El ajuste en el estado y la respuesta sindical

Tras dos meses de ajuste brutal que promete continuar, los estatales estamos recibiendo ataques constantes de todo tipo: despidos, rebaja salarial, amenazas de cierre de organismos, dificultad para desarrollar tareas…

El ajuste en el estado y la respuesta sindical

Tras dos meses de ajuste brutal que promete continuar, los estatales estamos recibiendo ataques constantes de todo tipo: despidos, rebaja salarial, amenazas de cierre de organismos, dificultad para desarrollar tareas por falta de presupuesto o de designación de directivos. Estamos en un momento crítico porque mientras la inflación de los últimos meses superó el 45%, solo hemos recibido un 25% de aumento (9% de diciembre y 16% de enero). El mes que viene la cosa no va a mejorar, porque nos van a dar un 12% frente a una inflación que se estima en por lo menos 18%. Además, en marzo se vencen los contratos trimestralizados por el propio Milei y ya se anunció una nueva ola de despidos.
Los sindicatos no están respondiendo a la altura del brutal ataque que recibimos. Ya sabemos que no se puede esperar nada de UPCN, que firmó las paritarias sin inmutarse. ATE nacional no acompañó a UPCN con la firma de la paritaria y anunció una jornada de lucha para el lunes 26/2. Sin embargo, no declaró paro a nivel nacional ni convocó a una movilización. Lo que hizo fue dejar que cada seccional provincial decidiera qué hacer. En CABA, ATE Capital tampoco convocó a paro sino a un cese de actividades de 4 horas por la mañana para realizar un abrazo al INADI. Las consignas con las que convoca se refieren exclusivamente a la situación de ese organismo. No hay nada que haga referencia a la terrible situación por la que atravesamos el resto de los estatales.
La situación no podría ser más crítica: el ataque certero del gobierno nos encuentra totalmente desguarnecidos. Las luchas que hay dependen de la situación de cada organismo. Solo se logra enfrentarlo en donde hay juntas combativas o una oposición gremial combativa fuerte que impone la lucha. Pero tampoco se logra la unidad de los sectores combativos como para presionar y llevar adelante acciones de conjunto frente al quietismo de la burocracia.
Hay que revertir este panorama. Por eso es imprescindible impulsar la organización por lugares de trabajo y retomar la coordinación de los sectores combativos. Nuestra corriente planteó esta necesidad reiteradas veces en Interjuntas, que es el espacio que creemos que puede impulsar la organización de la lucha, pero hasta ahora no se ha logrado hacer mucho más que la burocracia. Seguiremos insistiendo porque es imprescindible aglutinar a todos los que no damos la batalla por perdida.

Estatales de la Corriente Clasista Goyo Flores