Finalmente, el del Nuevo Frente Popular se impuso en las elecciones legislativas el domingo. Logró 182 bancas, muy por encima del segundo -el partido de Macron, Ensemble, logró 163 escaños- mientras que el partido de Le Pen quedó en tercer lugar.
Se trata de un escenario que anticipamos: el Nuevo Frente Popular se conformó para canalizar el descontento obrero. Es decir, se postulaba para dirigir el movimiento de descontento de obreros ocupados y desocupados aglutinado en el “que se vayan todos”.
Los medios burgueses hablan de un “sorpresivo” triunfo de la izquierda. No pueden advertir la irrupción de las masas obreras en la crisis burguesa que se advierte detrás de la disputa entre Macron y Le Pen. Pero esa irrupción debe darse un programa independiente. Ese es el desafío que tiene por delante el Nuevo Frente Popular.
¿Cuáles son las lecciones que deja Francia para la Argentina? Que la izquierda tiene una oportunidad para gobernar. Debe, por un lado, salir de la parálisis: no existe un proceso de derechización en marcha. No se trata de “resistir”: Francia y Gran Bretaña nos muestran un escenario que solo puede sorprender a los incautos. Para capitalizar la crisis debe dejar de coquetear con los progresismos que ya mostraron su fracaso en nuestro país y en el resto del mundo. Para ello, debe iniciar un proceso de discusión y deliberación amplia que abra paso a un trabajo común.
Esa deliberación, en un verdadero encuentro de organizaciones políticas, debe ser el inicio para la construcción de un programa, concreto, que supere el consignismo, que muestre una salida real para el conjunto de la población. Un gran encuentro político que nuclee a toda la izquierda, con todos sus colores y matices e inicie un estado de deliberación.
Vía Socialista convoca, entonces, a un gran encuentro político de todo el arco luchador independiente. Allí reside nuestra gran oportunidad de gobierno. Las legislativas de 2025 deberían encontrarnos desplegando esta tarea común. Hay que dejar de lado los sectarismos y construir las soluciones que necesitamos. Y para eso solo queda poner manos a la obra si se trata de capitalizar las lecciones que llegan desde Europa.
Vía Socialista, 8 de julio de 2024
